La niña se abría paso
en el rocío de la aurora,
se moja los pies descalzos
y sonríe mientras llora.
Se ha fugado de su casa
el día mismo de su boda,
casarla quisieron sus padres
con uno que no la valora.
Y corriendo hacia el olvido
emprenderá su vida sola,
que es mejor vivir sin miedo
que prisionera de las horas.
(Jose Vicente Ramos Alonso)
No hay comentarios:
Publicar un comentario