Datos personales

viernes, 29 de marzo de 2013

SOLARES, INVESTIGADOR PRIVADO.

I

Nada de lo que le dijera le haría cambiar de opinión. Él sabía perfectamente que el negocio era una ruina. Lo único que hacían era seguir a hombres y mujeres por orden de sus parejas, para averiguar si les estaban engañando. Tales negocios daban poco dinero, amén de resultar poco gratificantes. En los dos años que habían pasado desde que decidió dedicarse a esto sólo recordaba dos o tres casos mínimamente interesantes. Todo lo demás había sido una completa basura. Se había planteado cientos de veces dejarlo, echar la persiana y trabajar con su padre vendiendo ropa, perspectiva tan poco gratificante como seguir a puteros por sórdidos barrios.
-Sabes que yo seguiré contigo hasta que decidas dejarlo- La que hablaba era María, una mujer de unos 50 años que, junto con Carlos, componía la Agencia Solares, Investigador Privado. -Yo ya soy vieja, y mi marido también trabaja, entre los dos podemos mantenernos, pero con tu…malvives con una miseria, vives en la oficina, y comes bastante mal; y creo que va siendo hora de buscarte una novia.
-Ya lo sé María, y nunca te podré agradecer que sigas conmigo a pesar de la porquería de sueldo que te pago. Pero esto es lo que me gusta hacer, y tengo fe en que tarde o temprano nuestra suerte mejore. Sólo necesitamos un caso en condiciones, algo atractivo que nos de publicidad. Vamos a darnos otro mes. Si no aparece un cliente interesante lo dejamos. Confía en mí, ya verás como mejora nuestra fortuna.
-Por tu bien así lo espero. No querría ver como tienes que volver arrastrándote a la tienda de bragas de tu padre- María se estaba riendo a carcajada limpia.
-Eres mala- Carlos le guiñó un ojo -Tengo que irme, el tipo al que estoy siguiendo sale de trabajar en media hora, y creo que se va a ir a un hotel con su amante. A ver si les puedo sacar unas bonitas fotos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario