Los caminos que otrora fueran parejos
se separaron al llegar a su destino,
y nos dejaron a los dos sin un motivo
cansados y con los labios maltrechos.
La pasión que campaba por mi cuerpo
tornó de repente y sin pre aviso
en algo parecido a un fiel cariño
que ninguno de los otros te dieron.
Lo que yo y mi vanidad te ofrecemos
no fue suficiente, y te perdimos,
y aunque muchas horas lo sufrimos
muy pronto será solo un recuerdo.
(Jose Vicente Ramos Alonso)
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