Mudada la camisa
por un nuevo atuendo;
siendo un inocente
loco me tachan de cuerdo.
No sé quien me mira,
pero yo lo siento,
mirada escrutadora
en mi nuca ardiendo.
¿Eres tu, felicidad?
perdóname, ya no te veo;
tantas veces me has llamado,
tantas veces engañado,
que hoy ya no te creo.
(Jose Vicente Ramos Alonso)
No hay comentarios:
Publicar un comentario