Aquí estoy, temblando,
exprimiendo el corazón,
para sacar lo que a fuego
tan hondo se grabó.
Tus ojos y tu pelo,
tu tez color melocotón,
tus sonrisas y locuras,
la dulzura de tu voz.
El destino es un ingrato,
con malicia nos unió,
sabedor de que tus pasos
van en otra dirección.
(Jose Vicente Ramos Alonso)
No hay comentarios:
Publicar un comentario