XIV
Mediante sus dos fondos de inversión Enésimo de Gea dirigía en la actualidad numerosas empresas, que eran tenidas por las autoridades y por los expertos como uno de los holdings más potentes del mundo. Entre estas se contaban entidades de compra-venta de acciones, empresas textiles, de alimentación, numerosos locales de ocio nocturno por toda España, una clínica privada en Alcobendas, varios concesionarios de importación de automóviles de lujo, y varias estaciones de servicio mediante franquicias. Además, Invertia 2000 y Destina Forum poseían acciones en casi todas las empresas del Ibex 35, así como en los mercados secundarios, desde empresas de suministros médicos hasta acereras o petroleras. Era accionista mayoritario en varias empresas de Latinoamérica, y poseía dos aseguradoras en Estados Unidos dedicadas a prestar asistencia sanitaria a ciudadanos mediante la contratación de seguros médicos.
Con todo, y a pesar de tener una enorme fortuna personal, Enésimo de Gea no estaba entre las cien personas más ricas del mundo, ni siquiera entre las veinte más ricas de España, aunque tanto los analistas económicos como políticos le tenían por una de las más influyentes del planeta. Un periódico local de su Valencia natal sugirió en una ocasión que su inmensa fortuna personal estaba en manos de testaferros, de personas de confianza, y en bancos de paraísos fiscales. Al día siguiente Enésimo de Gea lanzó un OPA hostil sobre las acciones del periódico, que cotizaba en la Bolsa de Valencia, lo compró, despidió a todos sus redactores, pagándoles, eso si, sus finiquitos íntegros, publicó una retractación de aquel editorial, y acto seguido cerró el diario sin ningún miramiento.
Y lo extraño era que, pese a la crisis del ladrillo en España, su conglomerado empresarial no había sufrido pérdidas significativas. A principios de 2009, cuando la crisis todavía no se había cebado con España, de Gea, en un movimiento digno de un prestidigitador, se había deshecho de la mayoría de empresas relacionadas con la construcción. Algunas las liquidó, aunque la mayoría las vendió obteniendo, según estimaciones no oficiales, unos doscientos millones de euros, cifra nada desdeñable si tenemos en cuenta las circunstancias. Sólo se quedó con unas cuantas empresas dedicadas a las obras públicas, con las que obtuvo unas ganancias considerables gracias al Plan E impulsado por el Gobierno de Rodríguez Zapatero.
Muchos fueron los que por entonces insinuaron con la boca pequeña que de Gea debía contar con información privilegiada, porque siempre lograba adelantarse tanto a la marcha de los mercados como a las decisiones de los gobiernos de los países en los que sus empresas tenían actividad. Esta visionaria facultad le permitió obtener grandes beneficios vendiendo acciones de empresas que meses después fueron nacionalizadas, sobre todo en Venezuela, Argentina y Bolivia. Aunque nadie consiguió probar nada turbio. Incluso la Comisión Nacional del Mercado de Valores de España realizó una investigación relacionada con la venta de varias inmobiliarias cotizadas, que consideró un tanto irregulares, aunque no se encontró nada sospechoso.
En los últimos tiempos el imperio empresarial de Enésimo de Gea había vuelto a poner sus ojos sobre el mercado inmobiliario. Llevaba cerca de un año comprando edificios de todo tipo por toda España, por un precio entre cincuenta y sesenta veces menor que el que tenían antes de iniciarse la crisis. Eso era lo que había hecho en León hacía tres días. No era descabellado, pensó Carlos. La crisis pasará tarde o temprano, y los inmuebles siempre son un seguro que recuperarán su valor ahora desdeñado.
Otro dato que Carlos confirmó fue el de que la empresa de Rafael Fuentes, Consultora Siglo XXII, pertenecía a Destina Forum. Rafael sólo era un vasallo de Enésimo de Gea.
(CONTINUARÁ)
No hay comentarios:
Publicar un comentario