Datos personales

martes, 30 de abril de 2013


Yo soy un velo escondido
sin color y sin pasado.
Yo soy un gas venenoso
que nadie ha respirado.

Yo soy un bulto enfermizo,
soy un recuerdo borrado.
Yo soy un rayo que cesa
por el cielo despejado.

Yo soy un trasto inservible
que estorba a cada paso.
Yo soy un lienzo vacío
en un rincón olvidado.

Yo soy un rio sin agua
cubierto de peces varados.
Yo soy un libro sin hojas
y sin título asignado.

Yo soy un hombre invisible,
soy un lugar del pasado.
Yo soy nada, nada y menos,
soy la muerte, y ya me marcho.


(Jose Vicente Ramos Alonso)

2 comentarios:

  1. Observo que leer a Kafka te mueve al optimismo, querido Jose. No merece la pena claudicar y dar solaz gratuito a quien aún no se ha mirado al espejo.

    ResponderEliminar
  2. Ya ves je je je. Como bien sabes, como todas las personas bien saben, no siempre se puede ser todo lo positivo que se querría. Lo cierto es que estos versos están inspirados en un poema de Bécquer, y en el ideal romántico de que el hombre es el centro del universo, de ahí el YO que preside todos los versos.

    ResponderEliminar